Hace año y medio, prologando otra exposición de Silvia Rubinson, destacaba que ella, acostumbrada a las palabras como buena psicoanalista - sabía también el límite de las mismas-; por ello pintaba evitando todo tipo de representación ya que representar equivale a nombrar. Decía entonces “La única imagen que presenta - como quien nombra algo - es su propia obra”. (...)
Luis Felipe Noé