Por tercera vez - y siempre variando el enfoque de la cuestión - las hermanas Rut y Silvia Rubinson abordan el tema de la inmigración. Pero en esta oportunidad la propuesta es visualmente sinfónica. En ocasión del bicentenario de nuestro país esta exposición es un gran homenaje a aquellos que - como ellas han escrito - “reinventaron sus raíces en lengua nueva, jugándose por los ideales con tenacidad creativa”.
Quedaron muy interesadas en desarrollar el tema -cada una a su manera- en su obra artística, ayudando a su padre, a que concretara su libro en el que relata sus recuerdos como hijo de inmigrantes.
Rut líricamente conceptual, lo viene encarando por medio de valijas como portadoras de sueños y de barcos de papel que navegan en la imaginación. Así con gran austeridad ha venido desarrollando su poética visual.
Por su parte Silvia, como en una ocasión escribí, “con manchas y grafismos, con o sin letras, nos muestra en tiempo presente el tiempo pasado”. La de ella es también poesía visual pero no parte de ideas, sino del gesto sensible, transmitiendo una gran nostalgia, a través de escrituras nebulosas, algo así como cartas al pasado.
Así es que realizaron en el 2009 en “Espacio de Arte Amia” una exposición: “Militantes de sueños”. En el prólogo señalaban que los inmigrantes “Privilegiaron el ser sobre el tener, sosteniendo la palabra empeñada con hechos en una ética sin concesiones”.
En la actual muestra/instalación, extienden este homenaje a todas las inmigraciones que recibió la Argentina. Siguiendo un pensamiento ya enunciado en aquel prólogo, han optado por el nombre “HERENCIA y DIFERENCIA”: “En ese abrazo entrañable respetaron herencia y diferencia, forjando presente y futuro de esperanza”. Esta frase la repiten como leit motiv en un texto que constituye el manifiesto -escrito en numerosos idiomas- de esta muestra en el Centro Cultural Recoleta, caracterizada por la presencia de grandes rollos de papel donde desarrollan sus obras. Desde la Antigüedad, se asocia a rollos el relato de la vida de los pueblos, algunos adquiriendo carácter de escrituras sagradas. Es que en este caso se trata de la memoria de nuestra nación, que a su vez es producto de la convergencia de personas provenientes de una gran cantidad de otros países y también de los pueblos originarios.
Luis Felipe Noé
Buenos Aires, Febrero de 2011